El Delta del Paraná es un universo de ríos, arroyos y canales que invita a ser explorado. Más allá de los catamaranes turísticos y las lanchas colectivas, existe una forma diferente y silenciosa de recorrerlo: los paseos en kayak y canoa por los arroyos secundarios, donde la aventura personal es protagonista.
Una experiencia distinta
Remar entre los brazos menores del Delta es adentrarse en un mundo de calma, donde sólo se escuchan los sonidos del agua y de la naturaleza. Esta modalidad permite acceder a lugares a los que no llegan las embarcaciones grandes, descubriendo rincones escondidos, casas isleñas sobre pilotes y la vida cotidiana de los isleños.
Para todos los niveles
Las guiadas locales brindan el equipamiento y las nociones básicas de seguridad, por lo que no es necesario tener experiencia previa.
Desde el kayak es posible observar de cerca aves ribereñas, camalotes y ceibos en flor, así como sentir la magnitud del paisaje deltaico desde una perspectiva íntima y cercana al agua. La combinación perfecta de deporte, turismo de naturaleza y contemplación.
La mayoría de las excursiones parten desde muelles ubicados en Tigre y San Fernando. Como punto de partida clásico, Tigre cuenta con prestadores que organizan salidas guiadas todos los fines de semana. San Fernando y Escobar tienen alternativas con recorridos menos transitados. Y Zárate y Campana ofrecen excursiones que avanzan hacia sectores más abiertos del Delta y del Paraná de las Palmas.
Cómo llegar
Se recomienda reservar paquetes con anticipación y llevar ropa cómoda, protector solar, repelente y una muda de ropa extra.
Los paseos en kayak y canoa son la forma perfecta de vivir el Delta bonaerense desde adentro, remando entre arroyos que guardan historias, paisajes y la esencia de la vida isleña.