En la vasta llanura bonaerense se esconden dos tesoros que susurran historias de antaño: los Pueblos Turísticos Villa Ruiz y Azcuénaga. Con su tradición, hospitalidad y paisajes que parecen sacados de una postal, son perfectos para quienes buscan redescubrir la simplicidad y encanto de la vida en el campo. Te presentamos una experiencia turística con base comunitaria.
Villa Ruíz
Esta localidad rural creció a la vera del antiguo Camino Real, una vía utilizada en la época colonial por carros, carretas, mensajeros y expediciones en cuyo recorrido existían varias postas.
En los últimos años, y gracias a que sus habitantes se organizaron desde el turismo comunitario, se convirtió en un sitio enriquecido por la amabilidad de su gente y el encanto del paisaje campestre. Acá compartimos algunas actividades imperdibles:
Azcuénaga
No muy lejos de Villa Ruiz, Azcuénaga espera visitas entre su histórica estación de tren, un monumento al pasado que despierta la nostalgia y la curiosidad, sus calles antiguas y su mercado artesanal. ¡Un refugio de autenticidad y simplicidad!. Aquí, el aroma de los panes recién horneados y las delicias caseras perfuman el aire.
A partir de su propuesta de turismo de base comunitaria, el pago pone en valor el patrimonio local y propone: