Entre termas, tradiciones gauchas, vinos de autor y bosques frente al mar, una escapada por Dolores, Cariló, Madariaga y Villa Gesell revela la esencia bonaerense. El recorrido invita a disfrutar el este de la Provincia: un viaje para reconectar con la historia, el bienestar y la naturaleza, a lo largo de cinco jornadas que combinan descanso, cultura y paisajes inolvidables.
DÍA 1 | DOLORES: TERMAS, PULPERÍAS Y MEMORIA VIVA EN EL CORAZÓN BONAERENSE
Ubicada sobre la Ruta 2, Dolores despliega una propuesta turística que conjuga historia, naturaleza y bienestar. Reconocida como el primer pueblo patrio, la ciudad refleja su rica herencia en espacios como la Plaza Castelli, que rinde homenaje a Pedro Castelli con una Pirámide de 1859, declarada Monumento Histórico Nacional. A pocos metros, el Museo Libres del Sur recorre el pasado local, desde los pueblos originarios hasta los gauchos y la fauna regional.
La espiritualidad tiene su lugar en el Parque Libres del Sur, con el santuario de la Virgen Nuestra Señora de los Dolores y el camino de Los Siete Dolores. El parque cuenta además con un lago artificial, senderos, arboledas y un anfiteatro que lo convierten en un sitio ideal para paseos al aire libre.
El punto de mayor relajación lo aporta el Parque Termal Dolores, que ofrece aguas dulces y saladas con propiedades terapéuticas, cinco piletas, restaurantes, parrillas y un centro comercial. La histórica estación de tren, que conserva su estructura original, completa la postal de un destino que combina cultura, naturaleza y descanso. Pernocte en Dolores.
La distancia total recorrida entre AMBA y Dolores es de 233 kilómetros aproximadamente.
DÍA 2 | CARILÓ: BOSQUE PROTEGIDO, DISEÑO Y CALMA FRENTE AL MAR
La ruta continúa hacia Cariló, un balneario del partido de Pinamar donde el mar convive con un extenso bosque protegido bajo la Ley de Paisaje Protegido. Este entorno único propone actividades ecoturísticas, caminatas entre pinos, y una arquitectura armoniosa que se integra al paisaje.
El centro comercial a cielo abierto ofrece locales de diseño, gastronomía y propuestas culturales que convierten cada paseo en una experiencia relajada y sofisticada. Las playas amplias y tranquilas son ideales para disfrutar del sol, mientras que los caminos internos permiten recorridos en bicicleta o caminatas entre árboles. Pernocte en Cariló.
La distancia total recorrida entre Dolores y Cariló es de 148 kilómetros aproximadamente.
DÍA 3 | MADARIAGA: TRADICIÓN RURAL Y VINOS DE AUTOR
A solo unos kilómetros de la costa, General Madariaga invita a conocer el espíritu del Pago Gaucho. Su centro urbano conserva una fuerte identidad criolla que se refleja en la arquitectura, los museos, como el Museo Histórico del Tuyú y el Tuyú Mapu, y en el trabajo de artesanos y artistas que abren sus talleres a visitantes.
En sus alrededores, la naturaleza se impone con espacios como las lagunas Salada Grande y Los Horcones, ideales para pesca, avistaje de aves y actividades al aire libre. La propuesta se completa con la visita al Viñedo y Bodega Antiguo Legado, ubicado en el paraje Macedo. Allí se pueden recorrer los viñedos, conocer el proceso de elaboración y participar de una degustación de vinos acompañada por una picada de productos artesanales.
Las variedades cultivadas incluyen Pinot Noir, Marselan, Tannat y Petit Verdot, y la experiencia se realiza con cupos limitados, en un entorno rural sereno y encantador. Pernocte en Cariló.
La distancia total recorrida entre Cariló y General Madariaga es de 48 kilómetros aproximadamente.
DÍA 4 | VILLA GESELL: NATURALEZA, BOHEMIA Y ESPÍRITU JOVEN
El viaje sigue hacia el norte costero, rumbo a Villa Gesell, un destino que combina anchas playas doradas, bosques costeros y una marcada identidad cultural. La ciudad ofrece múltiples opciones para relajarse o moverse: desde deportes acuáticos como surf y kayak hasta clases de yoga y actividades recreativas en temporada alta.
Uno de los imperdibles es la Reserva Pinar Norte, el bosque fundacional creado por Carlos Gesell, donde se puede visitar el Museo Casa Gesell y conocer la historia de cómo un desierto de dunas se transformó en un pulmón verde.
La dinámica Avenida 3 marca el pulso bohemio del lugar con ferias de artesanías, cafés, espectáculos callejeros y bares LGBTQI+ friendly. Quienes deseen explorar más naturaleza pueden llegar hasta Mar de las Pampas o Mar Azul, donde los senderos entre médanos y pinares crean el entorno ideal para cabalgatas y cicloturismo. Pernocte en Villa Gesell.
La distancia total recorrida entre Cariló y Villa Gesell es de 19,5 kilómetros aproximadamente.
DÍA 5 | REGRESO AL AMBA
El último día permite aprovechar la mañana para un último paseo por la playa, una compra en ferias locales o simplemente disfrutar del desayuno junto al mar. Luego, comienza el regreso al Área Metropolitana de Buenos Aires tras cinco días de experiencias variadas, paisajes diversos y tradiciones bonaerenses vividas de cerca.
La distancia total recorrida entre Villa Gesell y AMBA es de 370 kilómetros aproximadamente.