Este circuito propone conocer el corazón bonaerense, donde conviven lagunas que invitan al descanso, termas perfectas para relajarse, pueblos rurales cargados de historia y destinos con un fuerte legado cultural. En apenas cuatro días es posible descubrir la serenidad de Las Flores, con su impronta literaria en Pardo y su bodega, dejarse llevar por el bienestar de General Belgrano, viajar al pasado en Ranchos y cerrar la experiencia con la tradición y la naturaleza de San Miguel del Monte. Una escapada cercana y accesible.
DÍA 1 | EL HOGAR DE BIOY CASARES
Con salida desde el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini hacia Las Flores, el recorrido entre las lagunas La Blanca y Difunto Manuel, por Las Flores, propone naturaleza, deportes náuticos, avistaje de animales y turismo de campo en estancias. El Parque Plaza Montero, con más de 90 especies de aves y espacios de recreación, es un clásico. La bodega La Blanqueada ofrece vinos artesanales, degustaciones y almuerzos. Otros imperdibles son el Jardín Botánico, el Teatro del Borde, el Museo de Ciencias Naturales, el Teatro Español, la Plaza Mitre y el edificio El Mirador.
El destino incluye al Pueblo Turístico Pardo, con menos de 200 habitantes, al que el célebre escritor Adolfo Bioy Casares calificó como “el mejor lugar del mundo”. La vieja estación del Ferrocarril del Sud funciona como Museo y Biblioteca y homenajea al autor con su nombre. Frente a ella, el almacén de ramos generales “Lo de Lámaro” revive la bohemia de las tertulias entre Bioy y Jorge Luis Borges.
Por la noche, el viaje lleva hacia General Belgrano, para pernoctar.
La distancia total recorrida entre AMBA y Las Flores es de 191 kilómetros aproximadamente.
DÍA 2 | TERMAS DEL SALADO
Ubicado a orillas del Río Salado, General Belgrano tiene costaneras amplias con áreas recreativas, balnearios, camping, confiterías y deportes náuticos. El Parque Termal es el gran atractivo del destino relax, con aguas que presentan propiedades curativas y spa. Otros sitios destacados son el Museo Histórico Municipal Alfredo Múlgura, el Cine-Teatro Español, el Museo de las Estancias y el Bosque Encantado. La agenda cultural local incluye el Festival Mayor de Tango y Folklore y el Encuentro Nacional de Payadores. La noche transcurre en General Belgrano.
La distancia total recorrida entre Las Flores y General Belgrano es de 71,5 kilómetros aproximadamente.
DÍA 3 | PESCA, NÁUTICA Y DESCANSO
Con salida desde General Belgrano hacia Ranchos, cabecera del partido de General Paz, el recorrido continúa con atractivos de pesca y náutica en la laguna y relatos de historia criolla. En el casco urbano de Ranchos, la Plaza de Mayo y la iglesia Nuestra Señora del Pilar; en las afueras la Estancia Negrete, fundada en 1779, y el Fortín de Ranchos, levantado en 1781, evocan la historia gaucha y fronteriza. El Museo Histórico Marta Inés Martínez conserva objetos rurales y de soguería.
Por la tardecita, el camino termina en San Miguel del Monte para cenar y dormir.
La distancia total recorrida entre General Belgrano, General Paz (Ranchos) y San Miguel del Monte es de 83 kilómetros aproximadamente.
DÍA 4 | UNO DE LOS PUEBLOS MÁS ANTIGUOS
La jornada en San Miguel del Monte invita a disfrutar de la naturaleza en la laguna y su entorno. Con más de dos siglos de historia, es uno de los pueblos más antiguos de la Provincia y entre sus joyas turísticas se puede visitar el Rancho de Rosas, única vivienda original del caudillo, que permite revivir el pasado histórico de la región. El Museo Municipal Guardia del Monte, la parroquia San Miguel Arcángel, la capilla Santa Margarita de Cortona y la Plaza España complementan el circuito. Los meses de marzo, cada año, celebra la Fiesta Nacional de la Federación, con música, gastronomía y tradiciones criollas.
La Laguna de Monte resulta perfecta para caminatas, avistaje de aves, pesca y deportes náuticos.
La distancia total recorrida entre San Miguel del Monte y AMBA es de 132 kilómetros aproximadamente.